“6 RAZONES PARA QUE EL NIÑO LLORE DURANTE EL TRATAMIENTO”
EL PROBLEMA DEL LLANTO
Algunas madres se preocupan cuando sus niños lloran durante el tratamiento. Hay muchas razones para el llanto pero escogí 6 dentro de las más significativas, las siguientes explicaciones pueden ayudar hacia un mejor entendimiento.
1.- DOLOR:
El tratamiento no causa dolor. Lo único que podría causar dolor seria que se estirase fuertemente los músculos contra resistencia. Es decir yo estiro y él lo rechaza oponiéndose fuertemente.
Esto nunca se haría durante el tratamiento porque los músculos se pondrían más rígidos y todas las metas del tratamiento estarían perdidas. Si el llanto es causa del dolor, tiene que haber otra causa que lo explique, como dolor de estomago, gases, mucha presión de su aparato ortopédico, etc.
2.-MIEDO:
Nunca debe haber miedo al tratamiento porque no habrá estiramiento doloroso de los músculos. El único temor. Entonces, podría ser hacia lo desconocido. Esto se vence con crear una buena relación entre el terapeuta y el niño que establezca la confianza y elimine el temor.
Hay que hablarle todo el tiempo, alentándolo, distrayéndolo, sonriéndole y lo más importante, se debe hacer el tratamiento despacio y gradualmente, comenzando con posiciones fáciles y cómodas y mucho soporte.
3.-INSEGURIDAD:
Este es un problema con todo niño pequeño que todavía no puede hacer las cosas solo, por ejemplo salir de una situación difícil por si mismo, protegerse, etc. esto se intensifica con un niño discapacitado, especialmente si fue sobreprotegido y no se le movió mucho.
Cualquier cosa nueva y diferente va a ser que se sienta inseguro (inclusive a un niño normal le gusta atarse a su rutina). Pero el niño discapacitado debe aprender a ajustarse a situaciones nuevas, sino no puede progresar y aprender actividades nuevas.
Por esta razón un poco de llanto no se puede evitar, especialmente al principio del tratamiento. Uno debe ir paso a paso. Cuanto mejor aprenda el niño a ajustarse a nuevas situaciones y actividades, más seguro se sentirá y menos razón tendrá para llorar.
4.-INCOMODIDAD:
Algunas de las cosas que hacemos con los niños al principio son incomodas por ejemplo, si hay resistencia a lo que hacemos. Si la resistencia desaparece en un tiempo corto (un minuto más o menos) es porque el niño dejó de sentirse incomodo.
Hay que usar movimientos leves, lo mejor es hacia los costados, cuando se está trabajando en una posición incomoda y hablar con el niño. Hay que distraer su atención para que se olvide.
Si se está acostumbrando a ella, no se debe cambiar demasiado rápido a otra cosa, porque sino cada vez va a necesitar acostumbrarse de nuevo y va a estar incomodo para empezar.
5.-NO ESTAR ACOSTUMBRADO A SER MOVIDO:
Un niño que siempre se quedó bien apoyado en una posición, no le gusta que lo muevan. Existen 2 razones para esto.
1.-Movimientos nuevos y cambios de postura a las cuales él no está acostumbrado, le dan un sentido de inseguridad.
2.-Tiene miedo que lo muevan o tracciones demasiado rápido y eso estiraría sus músculos espásticos y le causaría dolor. Esto se debería de evitar, porque el no seria capaz de seguir con sus propios movimientos, aquellos que le están haciendo.
Esto significa que no se puede proteger de caer, de sentirse incomodo o ajustar su postura a cambios de posición.
Si se lo maneja bien, es decir no demasiado rápido, dándole tiempo para que se mueva activamente con los movimientos del terapeuta o de su madre, con un poco de sostén en los lugares correctos, va a aprender a gozar de ser movilizados. Es importante que lo muevan.
6.-PROTESTA:
Incluso niños normales entre 2-3 años de edad no les gusta ser interferidos o movidos de una manera contraria a su voluntad. Pueden protestar de 2 maneras:
1.- Saliendo de los movimientos a los que son inducidos por ejemplo dando vuelta la cabeza cuando se los alimenta, sin querer comer, escupiendo la comida, empujando la mano de su madre y más tarde saliendo corriendo, escabulléndose de las manos de la madre, etc.
2.- Pueden hablar y decir que no quieren que les haga ciertas cosas.
El niño con P.C. no puede realizar ninguna de estas cosas y su única, manera de protestar es llorando (también un niño normal llora, sino puede arreglárselas con otras formas de protesta, pero uno debe seguir con su trabajo, tratando de hablarle distrayendo su atención, etc.
Espero haberte aclarado el problema del llanto. Escribeme a contacto para saber tu caso.
Tu amigo
Carlos Ross S.

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