Discapacitados en el hogar
Apoyando la rehabilitación de las personas con discapacidad en su casa
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BOLETIN MENSUAL

 

Edición electrónica mensual y gratuita, gentileza de Carlos Ross y Jeniffer Troya, orientada a familiares y personas con discapacidad, agrupaciones, empresas, estudiantes y profesionales del àrea de salud.
 

"Imposible, significa que no has encontrado la solu ción"
(Henry Ford)

 

 

Articulo :Mètodo Feldenkrais

"Hacer lo imposible posible, lo posible fácil, y lo fácil elegante"

 

 

 

Método Feldenkrais

Como especialista en neurodesarrollo busco continuar aprendiendo métodos que mejoren la condición de mis pacientes  y así tuve la oportunidad de hacer un curso introductorio del método Feldenkrais con Hans Machado, instructor Brasileño  en la escuela de Terapia Ocupacional de Santiago de Chile.   

¿Quién fue Moshe Feldenkrais?

Israelí de origen Ruso, doctor en ciencias físicas por la Sorbona y primer cinturón negro de Judo de Europa. A causa de una lesión en una de sus rodillas empezó a aplicar sus conocimientos científicos y su experiencia en artes marciales para ayudarse a sí mismo.

Con ello desarrolló un método, una técnica corporal, que utiliza el movimiento para que las personas tomen conciencia de su propio cuerpo y con ello mejoren su funcionamiento.

El método Feldenkrais toma su nombre del hombre que lo desarrolló.

¿En que consiste este Método?

Feldenkrais aborda al ser humano desde un punto de vista global y definió así el objetivo de su método:

Busca tener un cuerpo organizado que permita moverse con el mínimo esfuerzo y máxima eficacia, no a través de la fuerza muscular, sino mejorando la conciencia de cómo funciona éste.”

Esta forma de moverse  rompe los  patrones de movimiento que tenemos incorporados y que limitan nuestras posibilidades de utilizar nuestro cuerpo de una forma más equilibrada y armónica.

Los movimientos inadecuados que hacemos inconscientemente son reemplazados por otros alternativos y conscientes que evitan dolores y malestares.

¿Cuáles son sus beneficios?

Los beneficios de la terapia Feldenkrais son múltiples y varios, entre ellos destacan por ejemplo:

• Mejora el movimiento, la postura, la flexibilidad, la coordinación y la relación espacial.

· Trata las afecciones neurológicas y neuromusculares: Parálisis Cerebral, Parkinson, hemiplejías, distonía,  fibromialgia, etcétera.

• Mejora el bienestar físico y emocional.

• Hace que todo aprendizaje mental y físico sea más fácil y agradable.

• Resuelve las dolencias de la columna,  articulaciones,  músculos.

• Trata la artrosis, la lumbalgia, la osteoporosis, las contracturas, el dolor cervical y lumbar.

• Alivia el dolor crónico y la limitación del movimiento.

• Ayuda a evitar y a superar lesiones.

• Aumenta las habilidades de los deportistas, músicos y aficionados y profesionales de la danza y del teatro, y soluciona las dolencias corporales típicas de estas profesiones.

• Reduce y elimina la tensión innecesaria y aumenta la propia confianza y la autoestima.

• Mejora la organización neuromotora general estabilizando los desequilibrios psíquicos y psicológicos.

• Disminuye la ansiedad.

¿Cuál es el propósito de este método?

El propósito se basa en establecer que el cuerpo está organizado para moverse con un mínimo esfuerzo y máxima eficacia, no a través de la fuerza muscular, sino de un mayor conocimiento de su funcionamiento.

A diferencia de otros modelos de trabajo corporal que trabajan sobre el sistema muscular o con el fluir de la energía, este método trabaja sobre el sistema nervioso central

Es un método para la reeducación del movimiento corporal en donde la interacción con el sistema nervioso es clave debido a que se trabaja desarrollando patrones neurales y musculares mejores a los utilizados habitualmente durante años. Es un proceso de aprendizaje. Se aprende a moverse y a responder mejor  a distintas situaciones.

De forma suave, sencilla, cómoda y agradable se exploran y se incorporan en el propio cuerpo en la organización del movimiento y de la postura, las cuales se manifiestan más eficaces y saludables.

“Yo creo que nuestras capacidades latentes son bastante más amplias que aquellas con las que vivimos.”

Moshe Feldenkrais

 

¿Cómo se aplica?

Existen dos formas:

Autoconciencia a través del movimiento:

En la Autoconciencia a través del movimiento el profesor guía verbalmente al grupo a través de secuencias de movimientos, explorando posibles variaciones y separándolo en sus componentes más pequeños para ir creando nuevas conexiones entre las distintas partes del cuerpo que participan en el movimiento. De este modo se genera un movimiento armonioso, fácil, disfrutable y exento de tensión.

 

En esta modalidad existen cientos de lecciones distintas, dirigidas a distintas funciones del cuerpo, que tratan problemas específicos y están orientadas a distintas habilidades.

 

Por esta razón es posible crear un programa de trabajo que se ajuste a las necesidades particulares de un grupo determinado.

 

Cada alumno participa en la clase a su propio ritmo, según sus posibilidades y adquiere su propio beneficio, de modo que no se necesita entrenamiento previo para asistir a un curso.

 

Esta propuesta de trabajo permite mejorar tanto el rango como la calidad de nuestros movimientos ampliando la autoconciencia en la acción y permitiendo el acceso a nuevas posibilidades.

Integración Funcional

Es un trabajo individual en el que el profesor utiliza sus manos para establecer un diálogo no verbal con el alumno y conseguir que éste, sin dolores, adquiera una conciencia agradable de su cuerpo que le posibilite ejercitar nuevas experiencias motoras. 

Ambas formas de trabajo fomentan un sentirse bien tanto física como psíquicamente e influyen positivamente frente al estrés de la vida cotidiana.

¿Quiénes se pueden beneficiar de este método?

Todas las personas,  independientemente de su edad, profesión o constitución física, con o sin discapacidad, el único requisito es  que estén dispuestas a tener nuevas experiencias respecto al movimiento de su cuerpo que amplían sus capacidades.

 Las exigencias laborales y las tensiones corporales o posturales van creando hábitos y éstos crean lesiones en el cuerpo y estrés a nivel general. Al experimentar cambios en la imagen del cuerpo en un corto plazo, se facilita el aprendizaje para abandonar los movimientos habituales de tensión y rigidez.

Feldenkrais es un recurso práctico para recuperar la capacidad natural y eficiente en los movimientos cotidianos.

.¿CÓMO ES UNA CLASE?

Estando de pie, caminando, en el suelo o en diversas posiciones, el alumno primeramente toma conciencia de su cuerpo, percibiendo la posición de este en el espacio, sintiendo la parte exacta de su cuerpo que toma contacto con el medio, luego es guiado a través de consignas verbales a investigar el “cómo” realizar los movimientos que suele realizar a diario, encontrando opciones de mayor plasticidad y comodidad, y menos esfuerzo.

 

Al final nuevamente percibe como su postura (comparándola con el inicio) ha sido modificada.

 

El mensaje es que cambiarás los hábitos con mayor facilidad si los nuevos movimientos son más agradables que los anteriores y sin dolor.

 

Hagamos una comparación para explicarlo mejor:

Es muy diferente a hacer ejercicio o mantener una buena postura.

 

Ambos parten de la misma presunción: si se es débil, tienen que ejercitarse los músculos para fortalecerlos; y si  una mala postura es la causa de la dolencia, entonces se debería corregirla y enderezarla (imagina las escoliosis por ejemplo).

 

Ambas técnicas consideran que el cuerpo es algo que debe moldearse, debe reformarse, ajustarse a un modelo correcto.

 

Ninguna ofrece la oportunidad de percibir que el modo de desenvolverse puede agravar la dolencia. Ninguna trata de observar cómo te mueves y cómo este movimiento puede relacionarse con esa dolencia.

 

¿El ejercicio es perjudicial?

 

Según esta filosofía hacer ejercicio no es suficiente.

 

La noción que hay detrás de hacer ejercicio es que no se es lo suficientemente fuerte, que los músculos deben estar en forma. Así, una tabla de ejercicios está concebida para aumentar la capacidad muscular.

 

A menudo las dolencias (el dolor crónico, las carencias neurológicas, los obstáculos en el desarrollo de una actividad) no están relacionadas con la fortaleza de un individuo, guardan relación con la forma en que un sujeto se mueve en su conjunto. Es distinto moverse  más inteligentemente, y no con mayor fuerza.


¿El movimiento puede provocar dolencias?


Sí. El modo de moverse puede provocar dolencias. Y lo más importante, que se desconoce que el movimiento es la raíz de la dolencia porque la mayoría de la gente no es conciente de cómo se mueve. Se presta atención hacia dónde se va o a qué se hace, no a cómo se realiza el movimiento.


Por ejemplo, piensa en cómo te levantas desde la posición de sentado. ¿Cómo lo haces? ¿Qué sucede? ¿Qué es lo que mueves?

Es más complejo de lo que se esperaba, verdad (espero lo hagas).

 

Normalmente, se piensa en levantarse  y luego ya esta uno de pie.

 

Supongo que uno nunca ha reflexionado acerca de ello.


La mayoría no piensa en el cuerpo hasta que padece dolores o algún tipo de malestar. Es decir, que la gente puede moverse de una forma inadecuada o peligrosa durante mucho tiempo hasta notar que algo va mal.  

 

Pero, ¿por qué sucede? ¿Por qué no se aprecia?


Porque los movimientos llegan a ser rutinarios, inconscientes. Se repiten los mismos movimientos una y otra vez, sin pensar y sin percibirlos. Cuando algo sucede repetidamente, escapa a la consciencia. Esto, que no es necesariamente malo, es una parte del proceso de aprendizaje.

 

No aprendemos a movernos de modo eficiente  porque la gente sólo se mueve tal como ha aprendido a moverse y el aprendizaje del movimiento es muy incierto. Hay muchos elementos que influyen en la forma de moverse: el desarrollo en la infancia, la recuperación de las lesiones antiguas, las exigencias de las actividades especializadas (en el deporte, al tocar instrumentos musicales o por las condiciones laborales). Hasta que no se comprende cómo se mueve el cuerpo con certeza, a menudo, la gente se mueve de manera que no se ajusta al resultado esperado.

 

Por ejemplo: Se suele creer que el cuerpo se flexiona sobre la cintura y la gente se mueve como si así fuera. Desgraciadamente, la región lumbar no permite este tipo de movimiento; la estructura de las articulaciones de las caderas es lo que permite al torso doblarse hacia delante y hacia atrás. Los músculos de la espalda no están dispuestos para este movimiento.

 

Si se  lesiona una pierna, se cambia la forma de caminar y  se empieza a cojear. La cojera puede manifestarse inmediatamente después de una lesión, pero puede durar más allá de la lesión.

 

Puede adquirirse un hábito similar al tocar un instrumento, con la repetición continuada de un movimiento, igual en el trabajo, al practicar cierto tipo de deportes, etc.


La clave consiste en que se desarrolla un patrón al cual se está sometido, un patrón que afianza cada movimiento, interfiere y contrarresta cualquier actividad.

 

Una persona que cree que para manejar  se debe mantener la espalda recta va a provocar con el tiempo que la musculatura se contracture padeciendo dolor de espalda crónico.


Al observar su forma de moverse será evidente su espalda  rígida e inmovilizada.

 

Con  el transcurso del tiempo, habrá perdido el control de la movilidad de esos músculos. Es como si estuviera bajo las órdenes de un piloto automático y hubiese olvidado la forma de recuperar el control manual.


Sus músculos estarán tensos ya que el sistema nervioso les ordena que se mantengan  contraídos.  Por consiguiente, el método  consiste en ayudar a que se aprenda nuevamente a controlar los músculos. Y se lo hace  con movimientos ligeros, agradables y sencillos al alcance de cualquiera, sin masajes y sin usar aparatos.

Feldenkrais no cura ni repara. No es un tratamiento médico, es una alternativa formativa. Se trata de ayudar a la gente a recuperar el control de su vida al comprender por qué su forma de hacer, de moverse les hace padecer, y de aprender a moverse de modo diferente para encontrarse mejor.

 

Cuando se tiene una deficiencia orgánica o una discapacidad. Por ejemplo, en artríticos, la tarea no es liberarlos de su dolencia; la función es ayudarles a moverse de manera que no presionen las articulaciones afectadas y así puedan encontrar formas más acordes y más seguras de hacer aquello que quieran hacer. Útil igualmente para las molestias en los discos intervertebrales, incluso en los casos que presentan una deficiencia estructural. Se trata, en definitiva, de cómo pueden moverse de manera más conveniente, para que se encuentren mejor y eludir futuras lesiones.

 

Margaret Mead (reconocida antropóloga norteamericana), una entusiasta defensora del método Feldenkrais, experimentó que el deterioro físico que se atribuye al envejecimiento se puede evitar con estos ejercicios.

 

Para entender más sobre  los hábitos al mantener una postura

 

El cerebro está organizado de tal modo que cuenta con los hábitos como un aspecto importante. Los desarrolla con tanta facilidad para no tener la necesidad de volver a reorganizarse y reaprender cada vez que hablamos, nos paramos o caminamos.

 

De otro modo jamás podríamos estar atentos a lo nuevo, original o interesante, tampoco podríamos ocuparnos de atender a nuestras necesidades básicas de supervivencia.

 

Los hábitos tienen otra manera de desarrollarse: la relacionada con el rol neuromuscular durante el desarrollo psicológico y emocional. Por ejemplo, en la infancia se aprende a gatear, a ponernos de pie y a caminar, formamos patrones mentales y emocionales simultáneamente, junto a los progenitores y al mundo que nos rodea. Aprendemos a través de la simultaneidad de las sensaciones, las emociones, los pensamientos y los movimientos.

 

Los hábitos emocionales y de comportamiento se relacionan estrechamente con los movimientos del cuerpo y la organización neuromuscular.

 

Cuando se entiende que la mente y el cuerpo funcionan como una unidad, también se puede entender que las sensaciones son la interpretación inteligente del modo con el que el cuerpo se percibe a si mismo. Esto no quiere decir que los impulsos neuromusculares o cenestésicos son previos a las emociones, lo que quiere decir es que existen juntos.

 

Este principio sostiene el argumento de que si se modifican los patrones neuromusculares, entonces se podrá modificar con mayor facilidad los patrones psicológicos, entonces podemos modificar el fundamento del patrón del hábito y hacerlo más flexible, más apto para el cambio.

 

Efecto sobre el sistema sensorial

 

Estos ejercicios del método amplifican la información sensorial que percibe el cerebro.

 

A continuación se estimula la cualidad que dispone el cerebro de distinguir entre lo que es saludable y lo que no, esta actividad cerebral hace posible que el cuerpo supere muchos años de desajustes, luego también podemos decir que los ejercicios también estimulan la capacidad de aprender, donde los errores son necesarios para que el sistema nervioso no los repita.

 

Cuando se mejora la comunicación neuromuscular se acelera la necesaria retroalimentación para el aprendizaje, de tal forma que se crea una nueva forma de hacer lo mismo, pero solamente con el esfuerzo necesario con un sistema nervioso más relajado y en mejores condiciones.

 

 

Nota del autor:
 
 
El estar permanentemente actualizado permite mejorar el servicio de rehabilitación que se entrega a los pacientes, y el estar convencido que aún existen muchos más por conocer y aplicar debería ser el norte en nuestro diario trabajo.
              
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                                                 Carlos Ross S.
                                           Terapeuta Ocupacional