Muchas veces hemos sido testigo del cansancio, irritación, aburrimiento o sueño del paciente después de una sesión de terapia.
¿Cómo queda el paciente al final de la sesión?
Cansado, aburrido, dormido, feliz, etc.
¿No creen que sea parte de la terapia planificar como va a ser su actitud al final de la sesión? Así la siguiente sesión de terapia será esperada y aprovechada como corresponde.
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