La Nueva Medicina
Resumen sobre la Nueva Medicina del Dr. Hamer
El tema de la influencia de nuestras emociones y nuestras creencias sobre la vida en la aparición de enfermedades es algo de lo que siempre se ha hablado y que está en la sabiduría popular.
Como dice los antiguos "los disgustos no matan pero preparan".
La "medicina alternativa" se caracteriza por asumir esto e incluso en la medicina oficial existe desde no hace mucho la impronunciable rama de la psiconeuroinmunología, pero ni una ni otra habían conseguido definir esa relación cuerpo-mente con la suficiente precisión... hasta la aparición en escena del Dr. Hamer.
Ryke Geerd Hamer es doctor en Medicina y en Física además de contar con varias especialidades médicas entre las que destacan Pediatría, Psiquiatría, Medicina Interna y Radiología. Ha sido jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Oncológico de Múnich y estaba considerado en Alemania una eminencia científica... hasta el momento en que presentó las conclusiones de sus investigaciones.
Cuando en 1981 el Dr. Hamer sufrió de cáncer en uno de sus testículos, pudo percatarse de que la enfermedad se había originado después de la muerte dramática e inesperada de su hijo Dirk. Tras reparar en el hecho, tuvo oportunidad de subsanar el conflicto psíquico y el cáncer desapareció. A partir de entonces, el doctor inició su búsqueda de los conflictos psíquicos que originan las distintas manifestaciones de la enfermedad en el organismo humano.
Siendo jefe de un servicio hospitalario en Alemania, Hamer tuvo oportunidad de observar que siempre había una perfecta correspondencia entre los conflictos psíquicos que reportaban haber sufrido cada uno de sus pacientes y los órganos afectados por sus respectivas enfermedades.
Posteriormente, puesto que el Dr. Hamer también es diplomado en radiología, tuvo la inspiración de indagar que ciertas manchas circulares halladas en las placas de los escáneres cerebrales de sus pacientes los "artefactos" que hasta entonces se consideraban como fallos provocados por las máquinas, en realidad evidenciaban la existencia de un patrón de correspondencias entre la zona cerebral donde éstas aparecían y los órganos afectados por el cáncer.
Al retomar todos los expedientes de sus pacientes, el doctor verificó la relación que había entre: a) los impactos psíquicos provocados por conflictos de orden emocional, b) los órganos afectados por el cáncer, y c) la localización de las manchas en los escáneres cerebrales (llamados focos de Hamer desde entonces). Con base en las correlaciones que pudo hallar al analizar minuciosamente dicha información, el doctor Hamer estableció las siguientes leyes:
LAS CINCO LEYES DE HAMER:
PRIMERA LEY: DHS.
Todas las enfermedades se desencadenan por un fuerte conflicto psíquico (fuerte para el individuo, a veces visto desde afuera no tanto), que te pilla por sorpresa, vivido en soledad y en aislamiento (no lo comentas con nadie).
Eso es muy importante porque según los estudios del Dr. Hamer, no se tratan de cualquier problema, ni es una situación de la infancia lejana, siempre es una situación inesperada, dramática, y vivida en aislamiento que se ha dado en un pasado reciente. El desencadenante de las enfermedades que padecemos hoy es reciente. Seis meses, máximo un año atrás, excepto en algunos casos de epilepsias o parálisis.
Cuando una situación es crónica desde hace mucho tiempo, tenemos que hay una situación con recesivas, que es lo normal dentro de la situación que vive la persona. El DHS tiene que ver con la forma de sentir de la persona, con la manera en que vive y experimenta una situación conflictiva que lo impacta. La misma situación puede desencadenar un cáncer en diferentes órganos del cuerpo dependiendo de la forma en que dicha situación es vivida por la persona. Es el sentir de la persona lo que va a determinar la localización del impacto cerebral y con ello el impacto al órgano afectado que corresponde a dicha localización cerebral."
SEGUNDA LEY: DOS FASES O SIMPACOTONÍA Y VAGOTONÍA.
A partir del shock, existe una correlación entre la evolución del conflicto psicológico, la evolución del foco de Hamer y la de la enfermedad orgánica que básicamente consiste en dos fases:
1º fase: Toda aparición de un conflicto como el mencionado es seguido por una etapa de estrés (fase activa del conflicto). En esta fase la persona muestra nerviosismo, manos frías, dificultad para dormir, tensión muscular, falta de descanso, de relajación, respiración superficial, etc. En este sentido practicar técnicas de relajación, ejercicio suave o estiramientos puede atenuar el impacto del conflicto psicológico.
2º fase: En el momento en que se soluciona el conflicto psicológico se entra en la segunda fase (fase resolutiva o curativa del conflicto) en la que el predominio es de relajación/cansancio.
Es decir “EN EL MOMENTO QUE SE RESUELVE EL CONFLICTO PSICOLOGICO LA ENFERMEDAD INICIA SU PROCESO DE AUTOCURACION”
Si el cuerpo tiene un entorno adecuado, libre de tóxicos y la suficiente energía el proceso de curación se produce solo. Cabe resaltar que muchas veces es en la 2º fase cuando se produce el diagnostico medico de identificación de enfermedad dañina, como es el caso de la leucemia o el infarto de miocardio, que si bien puede ocasionar complicaciones importantes que hay que tratar, hay que entenderlas como procesos de curación.
Es muy importante comprender esta ley porque si se entiende bien, se entiende el fundamento de esta nueva perspectiva.
Tenemos un sistema biológico extraordinariamente bien concebido para proteger la vida. El DHS, es más que un simple estrés, se trata de una grave preocupación y este profundo impacto cerebral, va a desencadenar en el organismo una reacción, una respuesta que se llama de simpacotonía.
A partir de la aparición del DHS todo nuestro organismo entra en estado de emergencia para intentar buscar una salida a esta situación tan dramática que nos agobia. En este combate que se inicia, toda nuestra energía se va a centrar en un punto para encontrar una salida y eso va a hacer que nuestro cuerpo se enfríe en esos momentos. La segunda fase, la de vagotonía, va a llevar a la resolución del conflicto.
Esta es la terapia natural que ofrece la naturaleza. Esta es la fase de reparación. En la primera es donde se combate. Ahora descansamos y nos recuperamos. Aquí es donde empieza la curación y aparecen los primeros síntomas de la enfermedad, de lo que llamamos e interpretamos como enfermedad.
Aparece edematización en el foco de Hamer y en el órgano afectado, Edematizar significa que el órgano se hincha de líquido, está inflamado.
El cerebro es como una esponja, cuando hay edematización, se hincha de líquido y eso puede provocar dolor cerebral y a nivel del órgano también.
Los tres niveles, psíquico (emocional), cerebral (mental) y orgánico (corporal), se reparan simultáneamente. Los dos niveles que podemos ver, el del cerebro y el del órgano, aparecen hinchados y esto resulta muy evidente en un tac (Tomógrafo Axial Computarizado).
En esta fase va a haber fatiga, pueden haber pérdidas de sangre, puede haber fiebre, pueden haber dolores, sudoración... hasta el día en que aparece la crisis epileptoide o crisis de curación que, dependiendo de la enfermedad, puede presentarse como un punto de máximo agotamiento o de fiebre intensa en el que sube la temperatura hasta 40 grados, por ejemplo.
Cada tipo de conflicto va a desencadenar una manifestación diferente. Cuando hay conflictos que afectan la motricidad, la crisis no es epileptoide sino epiléptica, con los espasmos conocidos. En la primera parte de la vagotonía los síntomas son tolerables, en la segunda se incrementan y en la tercera, parecen alarmantes. Es cuando se suele recurrir al médico.
Cuando se hacen análisis puede que los valores sanguíneos aparezcan alterados. Los marcadores tumorales (las pruebas que se hacen ahora para el cáncer), pueden estar disparados. Los médicos se alarman, pero no se asustarían tanto si entendieran que es el principio de un proceso de curación.
El mensaje de este proceso biológico es "descansa, reposa, permanece en quietud". Desgraciadamente en esta fase reparadora, que es donde hay más síntomas, es cuando más nos alarmamos, y a veces lo que ocurre es que terminamos muriéndonos de miedo. Cuando uno va al médico llega con un conflicto, pero sale con dos, el segundo es que uno sale muerto de miedo.
El médico trabaja con toda su buena voluntad, pero no conoce esta perspectiva. Ahora vosotros la conocéis. Esta etapa de crisis epiléptica o epileptoide es el estupendo sistema que ha encontrado la Madre Naturaleza para poder evacuar los edemas a nivel cerebral, que es el nivel más peligroso.
En esta etapa de vagotonía, hay una breve parte en la que por algunos momentos vuelves al estado de simpacotonía y ocurre una vasoconstricción que aprieta y ayuda a evacuar el edema, especialmente a nivel cerebral. En el momento de estas crisis epileptoides, dependiendo de la magnitud, es posible que la persona se orine encima.
Va a haber un pico de fiebre alta y sudoración, que son los medios naturales que el cuerpo tiene para refrescarse, para enfriarse cuando ha habido esta situación. Para ayudar a pasar este momento a la persona, las cosas pueden variar dependiendo del daño que hay y de los síntomas, pero por ejemplo se puede ayudar aplicando compresas frías a nivel local y a nivel cerebral. Podéis ver que en general no hacen falta medicamentos muy caros ni procesos muy sofisticados."
TERCERA LEY: LEY DEL SISTEMA ONTOLÓGICO.
La manifestación de la enfermedad depende del origen embriológico del tejido afectado: endodermo, mesodermo y ectodermo.
Cuando el impacto se realiza sobre un tejido desarrollado a partir del endodermo o mesodermo embrionarios, durante la fase activa del conflicto se generan:
Proliferación celular o tumoraciones en los órganos correspondientes.
Mientras que en la fase de resolución del conflicto se produce: detención del crecimiento, enquistación, reducción bacteriana, etc.
Cuando el impacto se realiza sobre tejido desarrollado a partir del ectodermo, durante la fase activa se generan: necrosis o ulceraciones en los órganos correspondientes.
Mientras en la fase resolutiva hay: edematización, hinchazón, crecimiento abundante, cicatrización.
A nivel psíquico cuando no podemos digerir lo que nos ha ocurrido, en una situación decimos "esto no me lo trago, no lo puedo digerir" el intestino va a hacer una proliferación celular para intentar digerir alguna situación que a la persona le parece indigesta. "Lo que me ha hecho es una mala jugada, esto no lo digiero", esto no es objetivo, es subjetivo, pero el intestino responde de la misma manera.
Por ejemplo, el vecino de una persona aparcaba siempre el auto en el camino que iba hacia su cochera. Él le dijo un par de veces que no aparcara el auto en su parcela, y al cabo del tiempo se enteró de que el jardín pertenecía a ambos, pero el vecino ya se había ido al juzgado a poner una denuncia sin avisarle previamente a la persona.
Esta persona vive esto como una mala jugada porque él cuando le molestó el coche lo avisó y lo intentó arreglar amigablemente, y el hecho de que el vecino se hubiera ido directamente al juzgado sin intentar hacer un acuerdo previo, le pareció una mala jugada.
Para digerir esta situación subjetivamente indigesta, su cuerpo respondió produciendo un tumor. Mientras dura la simpacotonía, hay una hiperactividad en el intestino hasta que encuentra una solución.
El tronco cerebral que es la parte más interna, constituye el cerebro arcaico y está en correlación con el tejido endodérmico, por lo que todos los órganos que corresponden a esta zona, van a generar tumores en la fase activa del conflicto.
Por ejemplo, entre los relés que en un tac aparecen en la zona del tronco cerebral encontramos alvéolos pulmonares, intestino, hígado, próstata y la matriz, por lo que en la fase activa de un conflicto de sensibilidad en el que se vean afectados estos órganos, va a haber proliferación celular, lo que significa, aparición de una tumoración, que es tejido de más.
Desde el punto de vista del sentido biológico, este tumor es indispensable. También todos los relés del cerebelo, al que corresponden las mamas y los tejidos de protección como la pleura, el pericardio, peritoneo, meninges y la piel, generan proliferación celular.
Es increíble lo que la naturaleza ha dispuesto para situaciones de protección ante las agresiones. Si alguien te insulta o habla mal de ti a tus espaldas y es un hecho muy dramático de graves consecuencias, puedes crear un melanoma en la espalda que es una proliferación celular de la dermis en la espalda. La idea es la protección.
Si hay ataques contra el corazón, lo protege el pericardio; si hay un órgano que es importante proteger es el corazón porque si éste no funciona, ya no hay vida. Para proteger mejor, el pericarpio y éstos órganos se hacen más densos.
El pericarpio por ejemplo, se llena de pequeñas tumoraciones que hacen una capa más espesa, más gruesa para formar una coraza, y eso ocurre en la fase activa del conflicto. Los órganos que tienen relés en el ectodermo, tales como las vías biliares, durante la fase activa van a hacer ulceraciones o necrosis de tejido.
En una hepatitis viral, por ejemplo, la persona está en vagotonía, está en resolución, se están limpiando las vías biliares del hígado que pertenecen a la hoja embrionaria del ectodermo, el conflicto es contrariedad, rencor en el territorio.
La persona tiene dolor en la zona porque las vías biliares se hinchan y la gran fatiga que acompaña a la hepatitis es un requerimiento de la naturaleza para que la persona permanezca en reposo ya que se necesita mucha energía en estos momentos para efectuar la reparación de la zona dañada.
Otro caso muy típico es del cáncer de hígado, que está vinculado al sentimiento de carencia material, de carencia de dinero. Tenemos el caso de un hombre al que cuando le faltan dos años para el retiro, el director de la compañía donde trabaja lo llama a su despacho y le dice que ha pensado en darle un retiro anticipado para incorporar personal más joven en la empresa.
En ese momento el hombre sufre un gran impacto ya que el pre retiro implica una baja respecto a sus ingresos regulares, y al pensar en sus cuatro hijos, se angustia porque siente que ya no podrá pagar su educación. Biológicamente aquí es donde comienza su conflicto.
Comienza su lucha al pensar en cómo poder pagar los estudios de sus cuatro hijos. Durante la fase de simpacotonía hace negociaciones con el director, va al sindicato, intenta lograr un buen acuerdo. Y en esa fase de combate, un día se presenta con toda su buena fe al director y le dice: "Bueno, está bien, yo acepto este retiro anticipado, pero tú contratas a dos de mis hijos en la empresa". El director dice "Vale, contrato uno, pero no los dos". Y el hombre insiste en que no se saldrá hasta que contrate a los dos.
El conflicto se prolonga y finalmente llegan a un acuerdo, pero durante todo ese tiempo de incertidumbre, el hombre genera un cáncer en el hígado. El sentido biológico del hígado es hacer reserva mientras él lucha para encontrar una solución para el futuro de sus hijos.
Si este mismo hombre hubiese vivido el conflicto como una pérdida de territorialidad (*) hubiese desarrollado una afección en las coronarias. El hecho de que su primer pensamiento ante la noticia del retiro anticipado haya sido "¿cómo voy a pagar los estudios de mis hijos?" en vez de pensar "¿qué voy a hacer ahora sin trabajo?" determinó que el órgano afectado fuese el hígado y no las coronarias."
CUARTA LEY: Ley del sistema de ontogénesis de los microbios y bacterias.
Los microbios, bacterias y virus colaboran con el organismo durante la fase de curación.
Es decir, una gripe, por ejemplo es una manifestación de la resolución del conflicto psicológico:
Si el conflicto ha afectado a zonas del endodermo o del mesodermo, durante la fase de resolución aparecerán hongos, micro bacterias y gérmenes que ayudarán a eliminar la proliferación celular o la tumoración que se produjo durante la fase activa.
Si el conflicto afectó al ectodermo, durante la fase de resolución aparecerán microorganismos y virus que ayudarán a restaurar las necrosis o ulceraciones producidas en la fase activa del conflicto.
Esta ley cambia totalmente la creencia de que los microorganismos son perjudiciales, pues bajo esta perspectiva, no producen la enfermedad, sino que aparecen o proliferan durante la fase de reparación que pone en marcha el organismo y colaboran en sus tareas de restauración.
En la fase de curación aparece el proceso inverso al que se desató durante la fase activa y se pone en marcha un programa especial de eliminación de lo que se haya producido durante la fase activa.
Por ejemplo puede haber una citis en peritoneo, y lo que va a hacer esa citis, ese líquido, ese edema, es favorecer la llegada de microorganismo para la evacuación de todos estos pequeños tumores del peritoneo.
También tenemos a nuestros amigos los virus y ya sabéis hoy en día todo lo que se les rehúye, todo lo que se habla sobre las enfermedades de origen viral y toda la responsabilidad que se les lanza encima, cuando en realidad los virus tienen principalmente un rol de transportadores de las proteínas y sustancias nutritivas para rellenar las úlceras.
Por ejemplo en una enfermedad de origen viral como la rubéola, en la fase activa del conflicto hay como pequeñitas lesiones, ulceraciones en la piel, y en la fase de curación, nuestros amigos los virus vienen a hacer el relleno.
Pero sólo causarán una enfermedad viral las personas que lleguen a una fase de resolución, a una etapa de vagotonía. Nunca habrá ninguna infección por ningún virus o microorganismo en la fase de simpacotonía, siempre intervienen en la fase de vagotonía.
Esta fase es la más importante en todo el proceso. Después de la crisis epileptoide o de curación, el cerebro conserva aún algo de edema. Este edema residual tiene un sentido biológico muy profundo, especialmente en los casos donde aparecen tumores porque va a permitir que se evacue o se enquiste la tumoración.
Dependiendo de la hoja embrionaria donde está asentada esta tumoración, hay algunos tumores que se desprenden y se evacuan, otros se enquistan y quedan perfectamente bien delimitados y enquistados. Sin embargo hay personas que pueden morir en esta fase. Eso es una realidad, dependiendo de la gravedad y del órgano lesionado
QUINTA LEY: Ley de la Quintaesencia o comprensión del sentido de la enfermedad.
La enfermedad es un programa biológico destinado a decirle al individuo que está viviendo una situación que no le conviene, que no ha asimilado. Las enfermedades no ocurren por casualidad, ni por caprichos del "destino". Si observamos lo que la enfermedad nos permite hacer, nos obliga a hacer o nos impide hacer, podemos encontrar pistas del conflicto psicológico asociado.
Por ejemplo en el caso del señor con cáncer en el hígado, si además de preocuparse por la subsistencia afectando su hígado, también se hubiera sentido desvalorizado, podría haber afectado sus huesos y presentar las dos afecciones.
No obstante, como los médicos no comprenden esto, piensan que el paciente está muy grave y al ofrecer tal diagnóstico generamos un tercer conflicto provocado por el miedo: "Me voy a morir, de esta no me salvo..." o "Me voy a morir y qué va a ser de mis hijos, estos niños tan pequeños..." Entonces cuando la persona regresa al médico un mes después, ya no sólo tiene cáncer en hígado y huesos, sino cáncer de pulmón."
Y lo más importante, que estos principios no se aplican sólo al cáncer, sino a TODAS LAS ENFERMEDADES, exceptuando aquellas derivadas directamente de trauma físico, envenenamiento, radiación, etc. Y aún en esas habría que no estaría de más ver los factores psicológicos que han propiciado el llegar a ponernos en una situación de peligro.
Debajo de los malestares, dolores, trastornos y estorbos, la naturaleza nos brinda la oportunidad de poder recuperarnos y compensar los desgastes provocados por los conflictos biológicos que originan los conflictos psíquicos. Si observamos bien, comprendemos y no tenemos pánico, volveremos de nuevo a estar curados y regenerados.
Este modo de ver la enfermedad implica una concepción radicalmente nueva de la misma, en el ámbito académico, motivo por el que este planteamiento es ya conocido con el nombre de la Nueva Medicina.
¿Pero esto está contrastado?
Las investigaciones de Hamer presentadas en 1981 no son acogidas precisamente con entusiasmo en el entorno académico. En un artículo publicado en la revista Discovery DSalud (que por cierto recomiendo a todos) se describe así:
"[...] Hamer es denunciado al Colegio de Médicos acusado de prácticas contrarias a lo ortodoxo pretendiendo que le retiren su licencia de médico. Pero saliendo al paso de la denuncia, Hamer propone que se nombre una comisión científica que estudie su teoría y asegura que él mismo renunciará a su profesión si después de un análisis de los escáner cerebrales que le presenten no diagnostica correctamente el tipo de cáncer que muestran, la fase en que se encuentran la enfermedad y el tipo de conflicto psicobiológico que la ha producido.
Tras nueve horas y 200 escáner analizados, Hamer no falla en ninguno por lo que la comisión científica decide no inhabilitarle. A pesar de lo cual, es denunciado ante la Justicia ordinaria. Increíblemente, el juez encargado del caso decide inhabilitar transitoriamente al doctor Hamer para ejercer su profesión. La pregunta que surge es obvia: ¿cómo es posible que un juez, lego en cuestiones científicas, pueda inhabilitar a un médico que ha demostrado ante una comisión cualificada la veracidad de sus planteamientos?. Sólo se nos ocurre pensar que se debe a un conflicto de intereses porque no parece plausible otra explicación...
[...] Por otra parte, el doctor Hamer lo primero que hizo cuando pudo recopilar la suficiente información fue presentarla a la Universidad de Tübingen ya que la ley alemana obliga a las universidades a pronunciarse respecto de los trabajos de los médicos doctorados en ellas y Hamer se doctoró en Tübingen. Pues bien, Hamer presentó el resultado de su trabajo en 1981, tiene sentencia favorable del Tribunal Supremo por la cual se insta a la universidad a pronunciarse sobre el mismo y ésta nombró a lo largo de estos años pasados a seis peritos, los cuales fueron dimitiendo uno tras otro y a día de hoy la Universidad sigue sin pronunciarse incumpliendo la sentencia del Supremo."
A Hamer le han sometido a una caza de brujas permanente. Además de su enfrentamiento con la postura oficial, puede que haya tenido que ver que el hijo de Hamer murió a causa de una bala perdida disparada por el Duque de Saboya, miembro de la alta nobleza italiana, al cual Hamer parece ser que denunció, no solo no consiguiendo nada, sino ganándose algunos enemigos en el proceso. Ha estado en la cárcel, le han intentado meter en un manicomio y sus informaciones sufren todo tipo de censuras y tergiversación.
Hace un tiempo Hamer salió en los medios de comunicación porque unas padres austríacos habían decidido interrumpir por su cuenta el tratamiento de cáncer al que estaba siendo sometida su hija viniendo a España para que Hamer la tratara, lo que provocó un río de información tendente a calificar a Hamer y a sus seguidores de secta y similares. Por poner un ejemplo, cuando La 2 de televisión Española emitió un reportaje sobre Hamer y sus investigaciones, la presentadora del programa fue despedida al día siguiente.
Cosas similares han ocurrido con los llamados disidentes del SIDA, médicos e investigadores que no están de acuerdo con la teoría oficial acerca de esta enfermedad, habiéndose llegados a cancelar a última hora programas de televisión que iban a ser emitidos porque en ellos iba a participar uno de estos investigadores... Sin embargo, sí puede salir Paco Porras....En fin.
Este tipo de persecuciones contra quien contradice los planteamientos ortodoxos impuestos por la jerarquía médica (por no decir por las multinacionales farmacéuticas para quienes enfermedades como el cáncer o el SIDA son un negocio de enormes dimensiones) son mucho más frecuentes de lo que la mayoría de las personas creen.
Y esto es si tenemos en cuenta lo precarios que son los protocolos de tratamiento oficiales para este tipo de enfermedades, y las enfermedades crónicas en general.
Solamente en España mueren de cáncer más de 100.000 personas, estadísticas que sólo se refieren a las muertes registradas en los hospitales, ¡en las que no están incluidas las personas con canceres terminales que se envían a sus casas a morir! El propio Mariano Barbacid, director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (España) ha declarado recientemente que el 90% de los fármacos usados en los tratamientos anticancerígenos son tóxicos, que el éxito de la cirugía en casos de cáncer es del 40% y que el de la quimioterapia tan solo del 10%.
En el caso de Hamer, tal como se puede leer en http://www.free-news.org cabe mencionar que:
"En las estadísticas oficiales facilitadas por el Centro Alemán de Investigación del Cáncer de Heidelberg siempre se puede leer que son pocos los pacientes que, después de cinco años, sobreviven al tratamiento con quimioterapia a que son sometidos por la medicina oficial. Pues bien, la Fiscalía de Wiener Neustadt tuvo que admitir por contra, que de los 6.500 pacientes (la mayoría con cáncer avanzado), cuyas direcciones incautaron en el registro que efectuaron en el Centro para Nueva Medicina de Burgau, sobreviven todavía 6.000, después de
4 a 5 años, lo que significa más de un 90%. "
Sin embargo, hay una parte cada vez más importante de médicos que se está rebelando contra el sistema impuesto. Hay por lo menos 26 estudios médicos realizados que confirman las tesis de Hamer. Además desde el 11 de Septiembre de 1998, la Nueva Medicina, con sus 5 leyes biológicas, ha sido verificada y confirmada oficialmente por la Universidad de Trnava, en Eslovaquia. Lo que, según tengo entendido, le da carácter oficial e implica que cualquier paciente puede ahora solicitar ser tratado con los métodos de la Nueva Medicina en vez de con los métodos convencionales.
Otros puntos sobre la Nueva Medicina
El diagnostico tradicional de un tumor como benigno o maligno se basa en la velocidad de crecimiento, del mismo, pero para la Nueva Medicina esto es indiferente.
Las metástasis no existen, sino que son nuevos canceres que surgen a raíz de los conflictos psicológicos que genera el cáncer original. Por ejemplo es típico que las mujeres sufran cáncer de hueso tras tener un cáncer de mama, pero esto está provocada por un conflicto de desvalorización, no por una supuesta "metástasis" del cáncer de mama.
El conflicto psicológico suele suceder entre 6 y 8 semanas antes de manifestarse el cáncer
El lugar exacto del tejido donde se manifiesta depende de donde el individuo lo experimenta subjetivamente
Es importante la lateralidad (diestro/zurdo, actividad hormonal/menopáusica, homosexualidad) en la identificación de qué partes del cuerpo son afectadas por cada conflicto.
La manifestación de la enfermedad dura más o menos lo que duró el conflicto, aunque si el conflicto fue muy intenso puede durar más.
Si fase de recuperación se alarga puede entrar en vagotonía excesiva por lo que el cuerpo puede provocar una crisis "epileptoide", como por ejemplo un infarto.
La gravedad tradicional de las enfermedades es muy relativa. Debería ser preferible tener una esclerosis múltiple o un cáncer cuyo conflicto haya durado sólo una semana, que una artrosis o bronquitis cuyo conflicto haya durado seis meses... si las sentencias de los médicos no crearan en nosotros conflictos posteriores debidos al impacto que provoca el conocimiento del diagnóstico de una enfermedad grave o "incurable"
(*)TERRITORIO: Cuando hablamos de territorio es el espacio donde pretendemos vivir, crear, ser el maestro, ser libre, estar seguro, poseer, etc. Se refiere a los límites que nos atribuimos y que llegan hasta donde empiezan los de los demás. Por ej. Tú casa, tu familia, tu trabajo, tu coche, tu electorado, tus clientes, tus pacientes.
Observaciones personales
O sea que además de hacer un poco de ejercicio, cuidar un poco la dieta, etc. el aspecto clave de mantenimiento de la salud es la armonización psicológica
El hecho de que algo nos cause un conflicto depende de la coherencia de nuestro sistema de creencias y de su capacidad para asimilar armónicamente las experiencias de forma que no se opongan a las creencias establecidas y de integrar las reacciones psicobiológicas básicas como comida, sexo, demarcación territorio.
Por ej. Radiación, entorno, alimentación, falta sueño, etc. debilita la resistencia a conflictos psicológicos, pero hasta que este no se produce no se genera el cáncer u otras enfermedades.
Pensar que solo los medicamentos son los que van a curar nuestra enfermedad es seguir con el concepto tradicional de enfermedad-curación con medicinas. Las estadísticas nos dan la respuesta (el éxito de la cirugía en casos de cáncer es del 40% y que el de la quimioterapia tan solo del 10%.) ¿Por qué seguimos haciendo lo mismo?
La nueva medicina que busca resolver los misterios de la enfermedad, conociendo las causas como son los conflictos sin resolver, nos estarían llevando a un replanteamiento de la carrera de la medicina y esto sería una remoción desde sus bases, por lo que ¿quien estaría dispuesto a enfrentarlo? Es aceptar que lo que se ha hecho ha sido equivocado y por eso no hay que darle oportunidad para que se muestre, o aceptar que somos humanos y que podemos fallar y retomar un nuevo camino en beneficio de la vida.
¿Hasta cuándo seguiremos esperando que los cambios lleguen?
Espero tus comentarios escribiéndome a contacto
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Carlos Ross Santana
Terapeuta Ocupacional