|
LA LECHE de vaca…. ¡UN PELIGRO LATENTE!
Siempre nos han dicho: “La leche materna es el mejor alimento para los bebés"
Pero los seres humanos somos la única especie que toma la leche materna de otra especie, y la única especie que toma leche después de la infancia.
Durante muchos años la leche ha tenido su importancia en nuestra dieta especialmente en niños y ancianos, y con más razón si sufren de parálisis cerebral, autismo, osteoporosis, artritis etc.etc pero estudios recientes demuestran que tiene desventajas nutricionales muy importantes.
En una conferencia de prensa el 28 de septiembre de 1992, el Dr. Oski declaró que el valor que se le da a la leche de vaca como una fuente de calcio es exagerado, generalmente está contaminada con rastros de antibióticos que causan alergias, problemas digestivos y ha sido relacionada con la diabetes juvenil.
Virtualmente, todos los principales estudios sobre las alergias implican a la leche y los productos lácteos como el líder alimenticio alergénico.
“Los productos lácteos son deficientes en fibra y están sobrecargados de grasa y colesterol”, “La leche es deficiente en hierro”.
La leche es una fuente concentrada de proteína:
Irónicamente, el excesivo consumo de alimentos altos en proteínas tales como los productos lácteos puede contribuir a la OSTEOPOROSIS.
Se ha popularizado la creencia de que para evitar la osteoporosis y construir huesos más fuertes es necesario incrementar el consumo de calcio mediante la ingestión de buenas cantidades de leche de vaca.
Entre muchos investigadores médicos (que no están a sueldo de las compañías vendedoras de lácteos) está creciendo el consenso de que el mejor método para que la gente incremente su nivel de calcio y fortalezca sus huesos es el reducir su consumo de proteínas, en especial de productos de origen animal.
La razón es que los productos de origen animal tienen en la sangre un efecto acidificante que el cuerpo humano necesita balancear por medio de la absorción de minerales alcalinos tales como el calcio proveniente de la estructura ósea.
Otro problema relacionado con la asimilación del calcio se refiere a la proporción contenida en un alimento entre este mineral y el fósforo. La leche de vaca contiene 97mg de fósforo por cada 100g, comparado con tan sólo 18mg/100g en la leche humana.
Niveles altos de fósforo inhiben la absorción del calcio. Al respecto el Dr. Frank Oski nos dice que sólo las comidas con una proporción de calcio/fósforo igual o superior que
2 a 1 pueden ser utilizadas como fuentes primarias de calcio.
La leche de vaca tiene una proporción de
1.27 a 1, comparada con la leche humana, cuya proporción es de
2.35 a 1, con lo cual la leche de vaca no es fuente asimilable de calcio.
Las tendencias a hacer de los lácteos un alimento para toda la población del mundo se topan con el problema de que alrededor del 75% de los seres humanos en general dejan de producir la enzima lactasa después de la lactancia (la cual permite asimilar el azúcar de la leche, llamada lactosa). Por ello, una persona que ya no produce lactasa padece de dolores intestinales, náuseas, diarrea, vómito, etcétera al ingerir esta leche.
|
DATO CURIOSO
Los problemas de salud asociados con la leche de vaca tal vez no son tan sorprendentes, si uno considera que La leche de vaca entera está adaptada para cubrir las necesidades nutricionales de los terneros, que deben doblar su peso en 47 días y aumentar a
300 libras en un año.
La leche de vaca contiene el triple de proteínas que la leche humana y casi el 50% más de grasa.
|
El consumo de leche vacuna está asociado a
anemia por deficiencia de hierro, alergias,
autismo, diarrea, enfermedades cardiacas,
cólicos, hemorragia gastrointestinal,
sinusitis, erupciones de la piel, acné, gripes y
catarros frecuentes, artritis, diabetes, infecciones
de oídos, osteoporosis, asma, enfermedades
auto-inmunes, posiblemente cáncer en el
pulmón, esclerosis múltiple y linfoma no-Hodgkin.
La leche de vaca contiene 20 veces más caseína
que la leche humana. La caseína, que es
el componente proteínico de la leche.
Además, para la asimilación de la caseína, el organismo necesita de una enzima, la renina, que el organismo humano (salvo un número muy pequeño de personas) deja de producir a la edad de tres o cuatro años, lo cual hace a la proteína de la leche de vaca imposible de asimilar para la mayoría de los seres humanos.
Se estima que mientras se consuma una dieta alta en proteínas, se puede perder un 4% de la masa ósea, a pesar de que se consuma 1,4000 mg de calcio al día. En los países occidentales, consumir más de 75 mg al día de proteínas de origen animal, es una causa probable de pérdida excesiva de calcio.
Numerosos estudios médicos ha encontrado que los vegetarianos tienen huesos más fuertes que los que consumen carne. La revista "Journal of Clinical Nutrition" encontró además que aquellos que consumen carne que logren llegar a la edad de 65 o más tendrán unas 5-6 veces menos calcio en sus huesos que los vegetarianos de su misma edad.
Tendencias:
Canadá tiene uno de los índices más altos de consumo de leche en el mundo, pero tal vez no por mucho tiempo. El consumo de leche ha caído de
109 litros por persona al año en
1980 a
103.75 litros. Hace treinta años el consumo de mantequilla era de ocho kilogramos al año; ahora ha bajado a menos de tres kilogramos. Esto va paralelo a la caída en la incidencia de enfermedades coronarias en los pasados 25 años.
La mayoría de los canadienses han crecido creyendo que los alimentos lácteos son saludables. Esto se debe principalmente a la sabiduría convencional, ya pasada de moda, pero también es el resultado de una campaña de publicidad muy exitosa por parte de la industria lechera. En contra de los hechos científicos y la lógica común, nos han convencido de que el alimento de los terneros es esencial para una buena alimentación humana.
Lactosa y Alergias:
Después de los cuatro años de edad, la mayoría de la gente del mundo desarrolla una intolerancia hacia la lactosa, la incapacidad de digerir el azúcar de la leche, lactosa.
El Dr. Krajny, simplemente recomienda a sus pacientes evitar la leche durante un periodo de prueba. Las típicas quejas de sus pacientes son: migrañas, escurrimiento post nasal, infecciones del oído, problemas gastrointestinales y asma. "Les pido a las personas que dejen de tomar leche y el 70% de ellos (se sienten) fantásticamente después de dejarlo".
Carne Líquida:
La leche de vaca y otros productos lácteos son altos en grasa y colesterol. La industria lechera muy inteligentemente da el contenido de grasa como un porcentaje del peso. Usando este sistema, el 2% de la leche, que es 87% de agua por peso, suena como un producto bajo en grasas. Expresado como un porcentaje total de calorías, el 2% de leche es de hecho el 31% de grasa. La leche entera es el 49% de grasa. El yogurt es el 49% de grasa, el queso es un 60-70% de grasa y la mantequilla es 100% grasa.
John A. McDougall, MD, llama a los alimentos lácteos "carne líquida" porque su contenido nutricional es muy similar a la carne. El consumir alimentos altos en grasa contribuye al desarrollo de enfermedades del corazón, algunos cánceres y paros cardíacos — los tres asesinos más mortales de cualquier país.
Fuentes de calcio:
Necesitamos calcio en nuestra dieta, pero se puede obtener suficiente calcio fácilmente de muchas fuentes no lácteas. El agua del grifo generalmente contiene suficiente calcio.
Todos los vegetales verdes contienen calcio, así como todos los frutos secos, legumbres y frejoles. Las semillas de sésamo crudas contienen más calcio que cualquier otro alimento en la tierra. La mayoría de la fruta también contiene calcio.
Diabetes y Bebés:
Un estudio reciente de los patrones del consumo de leche concluyó que el tomar leche de vaca durante la infancia puede provocar la diabetes juvenil. El estudio sugiere que el consumo de leche provoca la destrucción de las células que producen la insulina del páncreas por el sistema inmune del cuerpo. El estudio se llevó a cabo junto con investigadores en Toronto y Finlandia.
La relación entre la diabetes y la leche de vaca se sospechó porque las poblaciones con altos índices de consumo de leche (como los finlandeses) también tienen los más altos índices de esta enfermedad. También las historias clínicas de gemelos idénticos han demostrado que si uno de los gemelos obtiene diabetes tipo 1, sólo hay un 50% de probabilidad de que el otro gemelo también lo tenga. Ya que los gemelos idénticos tienen la misma carga genética, esto sugiere que la diabetes no puede deberse sólo a la genética.
Alternativas a los Lácteos:
Hay muchos productos veganos deliciosos disponibles hoy en día que son similares en textura y apariencia a los productos lácteos. Busca en las tiendas naturistas una variedad de leches de soya, de arroz, de almendras, y helados sin lácteos. También se puede encontrar queso de soya pero la mayoría de las variedades contienen la proteína de la leche, caseína.
En lugar de ponerle mantequilla al pan usa un brochazo o cucharada de aceite vegetal, como canola, semillas de linaza o aceite de oliva.
Los chocolates amargos, el sorbete y muchos panes por lo general no contienen lácteos pero consulta las etiquetas primero.
"Las mujeres Bantú de África son un excelente ejemplo de buena salud. Su dieta está libre de leche y sin embargo cuentan con 250-400mg. de calcio de fuentes vegetales, que es la mitad del consumo entre las mujeres occidentales.
Las mujeres bantúes comúnmente tienen 10 bebés durante su vida y amamantan a cada uno de ellos durante unos diez meses. Pero aún con este enorme drenaje de calcio y relativamente bajo consumo de calcio, la osteoporosis es relativamente desconocida entre estas mujeres". - John Mc Dougall, MD
Para pensar:
La producción industrial de leche de vaca tuvo acceso desde un principio a un mercado potencial de enormes dimensiones constituido sobre todo por niños, ancianos, deportistas, adolescentes en pleno desarrollo y mujeres embarazadas o en lactancia; bastaba hacerles creer que necesitaban del aporte nutricional de la leche de vaca para tener un negocio redondo.
La industria de productos lácteos ha gozado de una amplia difusión y en múltiples ocasiones ha financiado campañas escolares para difundir la idea de que es “imprescindible y necesario” el consumo de leche, especialmente por parte de los niños.
La campaña ha tenido un éxito completo: hoy, uno de cada siete dólares gastados en tiendas de Estados Unidos es dedicado a comprar productos lácteos. El Dr. Frank Oski, director del departamento de Pediatría de
la Escuela de Medicina de
la Universidad Johns Hopkins y médico en jefe del Centro para niños de esa universidad afirma que “estar en contra de la leche de vaca es igual a ser un anti-americano.”
Incluso gente que ha dejado de consumir carne siente que deben continuar consumiendo leche de vaca para asegurarse de recibir suficientes proteínas y calcio.
Pasteurización:
Se ha demostrado en recientes investigaciones que el proceso de pasteurización de la leche ha cambiado la calidad del producto; por un lado, ésta al prolongar la vida de la leche, permitió masificar la producción, lo cual creó un monopolio y eliminó la competencia del pequeño productor; pero, por otro lado, el mismo proceso de pasteurización destruye las enzimas naturales, vitaminas y minerales que permiten la digestión de los azúcares y grasas de la leche.
Ante la magnitud de las consecuencias que el consumo de leche ha generado en la salud de la población, comienzan a escucharse las opiniones de eminentes médicos que denuncian los daños que se están provocando.
|